sábado, mayo 11

Solo el 25 % de los puestos en computación son ocupados por mujeres

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

Para las mujeres latinas o negras el número es aún más preocupante, con 1 % y 3 %, respectivamente. Oportunidad de emplearse, pero también de que los empleadores encuentren el talento necesario, es la que se pierde si ignoramos el asunto. Uno de los objetivos de la jornada enfocada en las más jóvenes: romper estereotipos.

La participación de las mujeres en los trabajos de computación no solo es baja, sino que ha caído en los últimos años. En los noventa la cifra llegaba al 36 % y hoy roza el 25 %, según un estudio sobre las mujeres en la tecnología que la organización estadounidense National Center for Women & Information Technology (NCWIT) hizo en 2016. Para las mujeres latinas o negras el número es aún más preocupante, 1 y 3 %, respectivamente.

El documento también expuso que el 88 % de todas las patentes de tecnologías de la información (1980-2010) han sido obtenidas por grupos enteramente masculinos y solo el 2 % femeninos. Esto implica que, como lo señaló la NCWIT, la tecnología que usa el mundo ha sido desarrollada por un grupo de gente relativamente homogéneo, muy seguramente en detrimento de mayores niveles de innovación.

También significa que las mujeres no participan lo suficiente en una industria creciente como las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y que, si no se toman acciones, no se logrará llenar al menos una porción de los dos millones de puestos que en los próximos 10 años estarán vacíos por la falta de especialistas en TIC.

Por esa y otras razones, desde 2011, el cuarto jueves de abril se celebra el Día Mundial de las Niñas en las TIC, por iniciativa de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el brazo de Naciones Unidas para este sector.

Entre los objetivos de la jornada está que distintos actores de los sectores público y privado se involucren y muestren las oportunidades que tienen las jóvenes para participar en el mundo de las TIC. Por lo tanto, motivar e inspirar a las niñas es el gran propósito. También sensibilizar a educadores, empleadores y la sociedad en general sobre los retos por superar.

¿Por qué la baja participación?

Al abordar el asunto, una palabra que aparece con frecuencia es “estereotipo”. En este caso, la falsa idea de que las carreras de ciencia, ingeniería o tecnología son de hombres o que desempeñarse en ellas naturalmente se les facilita a los hombres. Se trata de ideas que consciente o inconscientemente se transmiten desde temprana edad, con algo tan básico como asociar a los niños varones con los juguetes que implican ingenio, experimentación y riesgo, por lo menos, más que a las niñas.

Luego, estas ideas se refuerzan en campos como el académico. Amalia Toledo, coordinadora de proyectos en la Fundación Karisma, señala por ejemplo el estereotipo de que las personas que se desempeñan en estos campos son poco atractivas, introvertidas o asociales, prejuicios que claramente no motivan a involucrarse.

Las que lo hacen, de todas formas, encuentran retos en un mundo laboral en el que son minoría. La tasa de deserción de las mujeres entre los 10 y 20 años de carrera en ocupaciones relacionadas con la tecnología es incluso más alta (56 %) que en ingeniería (39 %) y ciencia (47 %). Entre las razones que encontró el informe NCWIT se destaca el ambiente laboral: qué tanto se les permite conciliar su responsabilidad laboral con otras que son de su prioridad (como la familia), pero también qué tanto se les permite innovar y ser creativas en sus trabajos.

¿Qué hacer?

La baja participación femenina en este campo hace que los modelos para seguir que tienen las niñas sean menores o menos visibles. En un documento sobre el cierre de brechas en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (stem, por su sigla en inglés) Microsoft afirma: “Para las niñas y mujeres jóvenes es difícil imaginarse en roles stem. Necesitan más exposición a este tipo de trabajos y modelos para seguir”.

Google, por su parte, ha resaltado cuatro factores que son determinantes para una joven a la hora de decidirse por ingresar al campo: fomento social (apoyo por parte de su familia o amigos, por ejemplo); sus intereses personales y creer en que se pueden traducir en una carrera exitosa; la oportunidad de participar en espacios académicos relacionados, y tener la percepción de que este tipo de profesiones tienen el potencial de impactar positivamente en la sociedad.

En su informe de 2016, NCWIT recomienda a los empleadores y equipos de talento humano estar atentos a los sesgos que consciente o inconscientemente pueden desincentivar a las mujeres a entrar y permanecer en la industria, sesgos que pueden estar presentes desde el lenguaje en un anuncio de convocatoria para llenar una vacante. Aunque el lenguaje incluyente sea incómodo para algunos, directivos de empresas creen necesario explícitamente convocar a “ingenieros e ingenieras” en campos en los que las mujeres tradicionalmente se han sentido excluidas o al menos sabido como minoría.

No se trata solo de mujeres ni solo de tecnología

Involucrar más a las mujeres (y grupos históricamente subrepresentados), empezando desde su niñez, puede beneficiar a las empresas. Aunque se haya dicho ya muchas veces, vale la pena recordar que compañías diversas son un buen negocio: diferentes perspectivas sobre un mismo asunto, en este caso en el mundo de la tecnología, pueden llevar a tomar mejores decisiones; un grupo heterogéneo puede plantear nuevas preguntas o retos y gestar ideas disruptivas.

Aun si las jóvenes deciden no dedicarse a carreras de tecnología, ONU Mujeres ha resaltado que en un futuro próximo cerca del 90 % de los trabajos requerirán algún tipo de competencia relacionada con las TIC. Por lo tanto, “las niñas en las TIC” podría pensarse no solo como una jornada para las que en un futuro las desarrollarán, sino las que en todo caso las necesitarán o usarán.

En ese sentido, Amalia Toledo cree que la política para el desarrollo del sector en Colombia debe contar con un enfoque de género. Resalta que tanto estudios de Karisma como del gobierno han mostrado cómo las mujeres utilizan internet principalmente para comunicarse y entretenerse, dejando intacto un potencial para ejercer derechos como la participación ciudadana, el acceso a la información, el activismo, entre otros.

https://www.elespectador.com/tecnologia/solo-el-25-de-los-puestos-en-computacion-son-ocupados-por-mujeres-articulo-851815

Share.