Miércoles, diciembre 12

Él produjo una de las 5 películas más taquilleras del cine mexicano.

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Adolfo Franco fue el productor de “Cantinflas”, pero ahora quiere acercar a los emprendedores sociales a los líderes que puedan ayudarlos a lograr las grandes transformaciones que hacen falta.

Monterrey, Nuevo León.- Unas escenas grabadas en un desierto para la película El bueno, el malo y el feo (1969) de Clint Eastwood fueron la inspiración para que el mexicano Adolfo Franco se adentrara en la industria del cine. ¿La razón? Esos paisajes, que le recordaban a natal Torreón, lo motivarían a seguir una carrera que eventualmente lo llevaría llevarían a ser el productor de la cinta Cantinflas (2014), una de las cinco películas más taquilleras en el cine mexicano.
Adolfo tenía apenas 20 años cuando consiguió su primer y único empleo corporativo. Esa experiencia bastaría para decidirlo a ser emprendedor y formar sus propias empresas.

“Mi primer trabajo fue como creativo de publicidad en una agencia, después me fui a estudiar cine y posteriormente me puse a hacer mis propias compañías”, afirmó Franco en Entrevista con Entrepreneur en Español en el marco de su conferencia en el festival INCmty en Monterrey, Nuevo León.

En 2005 el productor leyó un estudio que señalaba que los mexicanos eran los ciudadanos que menos participaban en la vida política de su país. Para el joven productor era imposible comprender que la misma nación que había dado joyas al mundo sobre las realidades sociales durante la época del Cine de Oro en los años 40 y 50 estuvieran tan fuera de juego. Por eso Adolfo, junto con Miguel Cantú y Guillermo Faría, formó formaran CAUSAS.ORG, la red social más grande para la participación ciudadana en México y que actualmente cuenta con más de 200 mil organizaciones y participantes.

Para Franco la relación entre participación ciudadana y creación de películas no es tan tenue como parece. Según el productor, el emprendimiento social utiliza las mismas herramientas que el cine, puesto que los dos surgen con un propósito que es inspirar a los demás, así como de apoyar y contar una historia.

“Lo que más me gusta del emprendimiento social es que necesita las mismas herramientas que se usan en el cine. Ambos surgen de un propósito de contar una historia que logre inspirar a los demás a lograr cambios”, indicó Franco quien agregó que lo que le apasiona del emprendimiento social es que la gente que se dedica a estos modelos de negocio tiene un “para qué” muy importante.

Franco, quien fue reconocido con el Premio Nacional de Acción Solidaria en 2009 y que también forma parte de la primera generación de GLOBAL SHAPERS del Foro Económico Mundial y del consejo consultivo de KYBERNUS, quiere seguir apoyando a los emprendedores sociales pues considera que ellos son los que serán capaces de lograr los grandes cambios que necesita el país.

Talento y compromiso: el arma contra el fracaso

De acuerdo con según el Instituto Nacional Electoral (INE), el 29.6% de la fuerza de trabajo de México pertenece a la generación millennial. Esto no es algo que debamos desestimar, si consideramos que los profesionistas nacidos entre 1981 y 1990 también son los que presentan una alta rotación laboral porque sienten que sus talentos a veces no son valorados (según el Inegi).

Ante esto, el productor mexicano señala que el talento tiene que venir acompañado de compromiso. Es decir, aunque una persona sea la mejor de su área, sin entrega a lo que está haciendo, “simplemente no funciona”.

“Un actor con mucho talento, pero que no se compromete con un proyecto no te sirve de nada, aunque sea el más talentoso del mundo.”

Actualmente Franco extrapola su experiencia en el cine para llevarla al mundo emprendedor con una red de líderes para apoyar a los startuperos a soportar las barreras iniciales que se presentan al momento de arrancar su negocio y que pueden hacerlos dudar sobre su talento.

“Debemos entender que en este país tenemos que cambiar la idea del fracaso y entender que correr riesgos es la única forma en que vamos a salir adelante. Aceptar que los emprendedores son los únicos que pueden hacer que este país crezca a la velocidad que merece”.

Sobre el fracaso se ha escrito mucho, pero Adolfo Franco cree que uno de sus efectos que más daño hace entre los emprendedores es cuando la persona se castiga a sí mismo por el error, pero no aprende de su camino equivocado.

“No se acaba tu vida con un fracaso, pero tampoco puedes seguir por ese camino si no aprendes. Si te das cuenta de tu error y cambias de dirección, seguramente llegarás lejos”, indicó el mexicano.

Franco busca que los emprendedores definan qué es el éxito para cada uno y a partir de ahí, comenzar a trazar su negocio.

El camino del emprendedor no es fácil, grandes emprendedores como Steve Jobs o Jeff Bezos, no fueron exitosos de la noche a la mañana, fueron resilientes, palabra que está en la mente de casi todos aquellos que quieren iniciar un negocio o ya están en ese punto.

“Atrévanse y aguanten”, comentó el entrevistado cuando se le pidió un consejo para los emprendedores modernos. “Tengan paciencia y traten de usar esa energía para ayudar a los demás” para que al igual que él, los niños tengan claros sus sueños desde temprano.

https://www.entrepreneur.com/article/323004

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