miércoles, marzo 6

7 viajes en México para iniciar 2019 con buena vibra

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1. MAHAHUAL

Dónde. En Quintana Roo, a dos horas en auto de Chetumal.

Pasea. La arena blanca, los espectaculares tonos turquesa del agua y las construcciones pintadas de colores vivos alrededor de la costa, le dan encanto a este pueblo de pescadores. Además, es uno de los destinos más tranquilos del Caribe mexicano. El oleaje suave permite remar fácilmente en una tabla de paddle board o practicar yoga sobre ella; la empresa Undertoe te enseña (undertoemexico.com). Ahí mismo se instaló una zona de camping para pasar una noche bajo las estrellas.

Desde la playa salen los tours en lancha para visitar Banco Chinchorro y Xcalak, paraísos para el esnórquel y el buceo. Ambos forman parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, la segunda barrera de coral más grande del mundo. Chinchorro es un atolón con barcos hundidos, transformados en arrecifes artificiales. Xcalak presume playas casi vírgenes, similares a Mahahual, pero con menos turistas.

Saborea. De acuerdo con Darío Flota, director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, lo más típico es el pescado tikin xic. Es un platillo proveniente de Yucatán, preparado con axiote. Pídelo en alguno de los restaurantes ubicados a pie de playa, donde sirven ingredientes recién obtenidos del mar.

Descansa. En el club de playa del hotel 40 Cañones (40-canones.com) se dan masajes a unos cuantos pasos de las olas. Las suites de esta propiedad, localizada frente al mar, se caracterizan por sus camas colgantes con base de madera y por los tonos claros en su interior. Hay préstamo de bicis para explorar la región y una tienda de souvenirs de aire bohemio.

2. TODOS SANTOS

Dónde. En Baja California Sur, a una hora de La Paz.

Pasea. El Pueblo Mágico se ha convertido en sitio de inspiración para artistas mexicanos e internacionales, quienes se han establecido aquí. En las boutiques del centro encuentras desde pinturas hasta manualidades y joyería de plata; entre las galerías más conocidas están Logan y Gabo. Los establecimientos te permiten convivir directamente con los autores. Del 8 al 10 de febrero se llevará a cabo el evento Open Studio Tour (www.todossantosopenstudio.org), en el cual 40 artistas abren al público sus espacios de trabajo.

A una hora del pueblo, en las faldas de la sierra, está el rancho de doña Ramona, una artesana alfarera. Ella misma imparte un breve taller para aprender a trabajar con arcilla y hace un recorrido por los paisajes repletos de cactus que rodean su hogar. Al atardecer, no hay nada como emprender una cabalgata desde el pueblo hasta la playa. Estos dos últimos tours son organizados por Todos Santos Eco Adventures (www.tosea.net).

Saborea. La recomendación de Carlos Rodríguez-Bucheli, director del Fideicomiso de Turismo de La Paz, es el restaurante Jazamango (jazamango.com). Es propiedad de Javier Plascencia, uno de los chefs más famosos de la región; de estilo campestre, destaca por el uso exclusivo de ingredientes locales.

Descansa. Por fuera, los tipis de adobe y madera del hotel Pachamama Mexico (www.pachamamamexico.com) lucen bastante rústicos, pero su interior es cómodo, fresco y moderno. El hotel organiza clases de yoga y de surf, y paseos en bici. Cuenta con alberca de borde infinito y un spa holístico.

3. CUETZALAN

Dónde. En Puebla, a cuatro horas en auto desde CDMX.

Pasea. Es un pueblo de cuento: tiene callejones empedrados, tejados a dos aguas y una espesa niebla que parece custodiarlo. Aquí se produce café de manera tradicional; su proceso, desde el cultivo hasta la extracción, es expuesto a los viajeros en la cooperativa Tosepán Kali (www.tosepankali.com), creada por campesinos de la zona.

Solo los locales conocen la cascada Corazón del Bosque. Se encuentra a solo 15 minutos a pie desde el Pueblo Mágico, pero es imposible acceder en auto. La agencia Descubre Cuetzalan (descubrecuetzalan.com) hace tours a caballo. Luego de visitar un mirador natural, se desciende hasta la parte trasera del torrente, que te salpica con su brisa. Los viajeros piden un rato a solas para meditar o practican yoga.

Saborea. Existen varios platillos típicos que debes probar, sugiere Misael Morales, guía certificado y director de Descubre Cuetzalan. Entre lo más rico, está la cecina ahumada con tlayoyos rellenos de frijol y alberjón, y la sopa de hongos (muy abundantes en la región). Como digestivo, pide un caballito de yolixpa, un licor a base de hierbas medicinales y aromáticas, como ruda y toronjil.

Descansa. Los Achicuales (www.losachicuales.com) es un conjunto de cabañas de madera con vista al bosque, que reciben parejas o familias enteras, con mascotas incluidas.

Entre sus actividades, recomendamos los masajes de reflexología, el temazcal, los talleres de huertos urbanos y los tours por grutas de la región.

4. PALENQUE

Dónde. En Chiapas. Hay vuelos directos desde la CDMX.

Pasea. Por supuesto, el máximo atractivo del destino es la zona arqueológica maya de Palenque, uno de los primeros sitios de nuestro país que fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad. Aun con su enorme fama y número de visitantes, parece una ciudad perdida en la selva, esperando ser “descubierta”. Hoy en día están a la vista alrededor de 200 estructuras en una de las ciudades más importantes de la cultura maya. Explorar las ruinas te toma dos horas.

Otro de los atractivos más famosos de la región es la cascada de Misol Há, a una hora en auto desde el Pueblo Mágico de Palenque. Si eres fan de los clásicos ochenteros, reconocerás su paisaje, pues apareció en la película “Depredador”. En medio de la selva, el agua cae frente a una pequeña cueva, por la cual se puede caminar para apreciar de cerca la cortina de agua. Es posible refrescarte en su poza esmeralda.

No olvides visitar el parque ecológico Aluxes (www.ecoparquepalenque.com). Fundado por una asociación civil, protege especies como la guacamaya roja y el mono saraguato. Entre sus experiencias, puedes alimentar un cocodrilo de dos metros, conocer los dominios del jaguar o hacer un recorrido nocturno.

Saborea. A pie de carretera, entre el pueblo y la zona arqueológica, se encuentra Bajlum. Es un restaurante que mezcla ingredientes y técnicas de origen maya con toques de autor. Se especializa en platillos preparados con carne de venado, conejo, guajolote y codorniz.

Descansa. Kin Balam es un grupo de cómodas cabañitas, justo en la entrada del Parque Nacional Palenque (kin-balam.com). Fueron construidas entre frondosos jardines, a la orilla de un río. Dispone de una zona de campamento, para una experiencia más rústica.

5. MALINALCO

Dónde. En el Estado de México, a una hora con 40 minutos de CDMX.

Pasea. La touroperadora Maliemociones (www.maliemociones.com) realiza un recorrido gastronómico por el Pueblo Mágico. Te lleva a un taller de nieves artesanales, a conocer cómo funciona un horno de pan y al mercado tradicional de Chalma. En el camino te relajas con un mezcalito.

Para “bajar la panza” y profundizar más en el proceso de elaboración del mezcal, el centro ecoturístico MaliKualli organiza un tour en bicicleta eléctrica hacia una destilería.

También puedes tomarte una tarde para experimentar una sesión tradicional de temazcal, en las cabañas Copalli. Tiene cuatro fases inspiradas en los elementos, una más demandante que la anterior.

Saborea. Justo enfrente de la plaza principal, está la casa antigua que aloja Los Placeres (losplaceresmalinalco.com), un acogedor restaurante con la filosofía slow food. Sus platillos mezclan elementos tradicionales con toques inesperados, como el salmón con pipián o las quesadillas de flor de jamaica.

Descansa. Tras una fachada decorada con baldosas de colores, se oculta el hotel Paradise (hotelparadisemalinalco.com). Sus ocho habitaciones están ambientadas con aromaterapia. En su jardín botánico con estanque, te olvidas de todo bullicio. Hay spa y terraza.

6. YELAPA

Dónde. En el corredor turístico de Costalegre, Jalisco. Se llega en lancha, desde Boca de Tomatlán o Puerto Vallarta.

Pasea. Es una playa de ensueño, con aguas tranquilas de tonalidades esmeralda y jungla exuberante rodeando la costa.

Tiene un ambiente muy relajado, con escasa actividad y, por su casi imposible acceso vía terrestre, no ves un solo auto durante tu estancia. Cuando termines de broncearte sobre la suave arena dorada, emprende una caminata hacia la cascada Yelapa, a 15 minutos de la playa; tiene 30 metros de altura y te puedes sumergir bajo su fresco torrente. Existen otras caídas de agua en las profundidades de la selva, pero debes ir acompañado de un guía. Conseguirás touroperadoras en el pueblo, como Yelapa Adventures.

Saborea. Ostiones empanizados, langosta y los camarones a la diabla son algunos platillos que sirven los restaurantes a pie de playa. No olvides comprar un “pay de Yelapa”, elaborado con frutas como plátano o coco. La bebida típica es la raicilla, un licor de agave.

Descansa. En lo alto de una colina, mirando directo hacia el océano, se localiza el hotel boutique Verana (verana.com). Tiene casitas llenas de elementos naturales: techos de palma, doseles de madera y paredes de piedra. Algunas ofrecen albercas privadas o la oportunidad de ducharte al exterior. Como parte de las actividades, hay clases de yoga y masajes al aire libre.

6. XILITLA

Dónde. En San Luis Potosí, a dos horas en auto desde Ciudad Valles.

Pasea. El icono de este Pueblo Mágico de la Huasteca es el Jardín Escultórico Edward James (www.laspozasxilitla.org.mx).

Es la máxima obra de un magnate y poeta originario de Reino Unido quien, desde mediados del siglo pasado hasta 1984, creó su propio paraíso de estilo surrealista en pleno bosque de niebla. Vivió entre flores de concreto, esculturas perdidas en la vegetación y castillos con escaleras sin rumbo. Alguna vez tuvo una colección de animales exóticos. Durante una visita, puedes pasar casi una hora conociendo su historia; si hay poca gente y hace calor, te permiten nadar en una poza formada por una cascada.

Hace apenas un mes se inauguró en Xilitla el Museo Leonora Carrington (www.leonoracarringtonmuseo.org), con una muestra de 69 piezas, entre esculturas, litografías y fotografías.

En Axtla de Terrazas, a 40 minutos de Xilitla, se ubica el Castillo de la Salud (www.herbolariabetoramon.com.mx): un colorido edificio donde se elaboran tratamientos de bienestar basados en la medicina tradicional; te hacen limpias y puedes visitar el laboratorio.

Saborea. Son imperdibles las enchiladas huastecas con cecina que encuentras en casi cualquier restaurante del centro, como Los Cayos. De postre, prueba un pan de canela acompañado de un café producido en Xilitla.

Descansa. A cinco kilómetros del centro se ubica Tapasoli (www.xilitla-tapasoli.com), un hotel conformado por “nidos” hechos de paja suspendidos en los árboles. Disponen de una cama para dos personas. También hay cabañas de piedra con puertas redondas de madera, que lucen como casas de “hobbits”. 

https://www.msn.com/es-mx/viajes/ideas-de-viajes/7-viajes-en-m%C3%A9xico-para-iniciar-2019-con-buena-vibra/ar-BBR1fxN

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